domingo, 21 de febrero de 2016
el filón vacacional
domingo, 31 de enero de 2016
actores naturales
Tres ejemplos extraídos de Matrimonio all'italiana...
Alberto Gastaldi, un colaborador habitual en pequeños papeles de profesionales burgueses, interpreta al médico y exaspera a De Sica por su incapacidad para recitar un diálogo y realizar una acción al mismo tiempo; si dice adiós no puede coger el maletín, si tiene que hacer una receta es incapaz de hacer unas recomendaciones de viva voz.
Vincenzo Aita interpreta al cura con modales untuosos, tanto como para que De Sica le pida que abra la puerta como Nureyev. “No lo conozco”, replica el actor natural. “Yo se lo explico”... Y el director mima una acción que nunca veremos en pantalla.
Las prestaciones de los actores improvisados son ya marca de la casa. Una de las más recordadas es la chica que interpreta a la prostituta enana, una piamontesa también prostituta en la vida real a la que De Sica anima a decir sus diálogos en lengua vernácula. Al concluir una toma, la felicita por su actuación y ella rompe a llorar.
domingo, 10 de enero de 2016
un ballet napolitano
Ataviado de pazzariello para la inauguración de un colmado y acompañado por una modestísima banda de pífanos y tambores, Saverio (Totò) realiza el recorrido contrario al que abría L'oro di Napoli. El comediante convierte el paseo en un ballet pleno de inventiva y de humor. Cada paso, cada revuelta del trayecto, es un nuevo hallazgo. El cortejo engrosa y la ciudad deviene escenario.Pero ni siquiera aquí Saverio puede ser el protagonista: al paso del guappo don Carmine su audiencia interrumpe aterrorizada sus carcajadas.
domingo, 20 de diciembre de 2015
una comedia musical a la húngara
Éste interpreta a Renato, un exitoso compositor de operetas afincado en Budapest, mujeriego y plagiario. Lo primero afecta gravemente al orgullo Elissabetta (Nedda Francy), esposa abandonada en el pueblo donde también vive Alberto Miller (Vittorio De Sica), el autor de las melodías que están dando fama y notoriedad al amigo. Alberto, organista en la iglesia local y delicado cultivador de flores, está enamorado de Elissabetta. Complétese el cuadrilátero con una muchacha buena y honesta, que bebe los vientos por él y ya tenemos listo el enredo de una inane comedia de teléfonos blancos, submodalidad "a la húngara". La localización exótica es imprescindible, no porque la opereta que va a estrenar Renato se titule "Noches en el Danubio", sino porque hay amenazas de divorcio, duelos y otra serie de incidentes que nunca podrían tener lugar en la Italia fascista.
De todas formas, como era de prever, no llega la sangre al río. De Sica había hecho este mismo papel de joven romántico, un poco soñador y otro tanto liricoide, con ocasiones para el lucimiento en el terreno de la comedia física en la escena del duelo y en otra en la que cae al agua desde la barca. Pero todas estas cosas -y alguna más, como la perilla- ya las habíamos visto en Tempo massimo, un lustro y dos decenas de películas atrás.
Melodías pegadizas y números musicales de inspiración berkeleyana eran ejercicios obligados en los musicales de ambientación contemporánea. Finisce sempre così cubre así el hueco de cine de género que no llega de Estados Unidos a la Italia de Mussolini.
domingo, 6 de diciembre de 2015
una aventura apócrifa de vittorio de sica
Robert Hamer es recordado fundamentalmente por su anómala aportación al canon de la comedia Ealing: Kind Hearts and Coronets (Ocho sentencias de muerte, 1949).
No obstante, tuvo una carrera anterior bajo la tutela de Alberto Cavalcanti y otra posterior dentro y fuera del estudio de Michael Balcon y en los inicios de la televisión privada en Gran Bretaña. Francófilo y excelente persona a decir de sus contemporáneos, sus problemas con el alcohol le impidieron terminar su última película como director, School for Scoundrels (1960), que, paradójicamente, produjo beneficios en su estreno estadounidense. Es por esta época cuando se sitúa la anécdota apócrifa que lo relaciona con Vittorio De Sica.
Separado de su mujer, la actriz Joan Holt, Hamer se ha trasladado a vivir al piso de la montadora y guionista Pamela Wilcox en Chelsea a principios de 1958. Juntos viven días de vino y rosas. La ratificación de su relación habría tenido lugar en una iglesia del barrio londinense de Chiswick, aunque otros sitúan la anécdota en el cementerio. El oficiante es Vittorio De Sica.
A falta de poder cotejar las fechas con exactitud, aventuramos que la ceremonia podría haber tenido lugar durante el rodaje londinense de The Millionairess (La millonaria, Anthony Asquith, 1960).




