martes, 21 de octubre de 2014

visto y no visto



Cameos más o menos vistosos aparte, Vittorio De Sica aparece en algunos títulos de manera, diríamos, involuntaria. Uno de ellos es Tuppe tuppe, marescià! (Carlo Ludovico Bragaglia, 1958), continuación del filón Pane, amore e... por parte de la Titanus y del guionista Ettore Maria Margadonna. La operación es lo que hoy llamaríamos un spin off, pues toma al carabiniere Stelluti (Roberto Risso) de las dos primeras entregas y lo promueve a maresciallo. Por supuesto, su maestro en la vida ha sido el maresciallo Carotenuto (De Sica) y en consecuencia le rinde homenaje cuadrándose ante su retrato después de ponerse el nuevo uniforme.

Algo similar ocurre en Eva (Josph Losey, 1962) donde su presencia en el Festival de Venecia con motivo de la presentación de Il Giudizio Universale es recogida en plano general como arquetipo de la dolce vita.

También nos hemos encontrado con su efigie en el tráiler del filme-encuesta Comizi d'amore (Pier Paolo Pasolini, 1964), aunque sus respuestas a las preguntas de Pasolini sobre el sexo en la Italia contemporánea no aparecen recogidas en el montaje final de la película.


domingo, 12 de octubre de 2014

umberto d y la censura española



En España Umberto D. puede verse en las sesiones de Cine Italiano de 1953, pero no se autoriza su proyección comercial: presentada al trámite de censura previa es totalmente prohibida, de acuerdo con los informes de los censores que la califican de película “de un sentimentalismo estúpido que revela falta total de los más altos ideales frente a la vida y la muerte. Todo ello enmarcado en un clima moral lamentable e innecesario".

La película no se estrenará hasta una década después y restringida al circuito de cine-clubs.

domingo, 28 de septiembre de 2014

de sica y zavattini



El recuerdo de ambos sobre el momento en el que se conocieron es confuso: a veces señalan que fue en Milán, a veces que en Verona. La fecha concreta es todavía más enigmática, pues en cada entrevista se dan años diferentes.

Nos quedaremos con la versión según la cual los presenta Aldo Franci en 1939 porque De Sica admira profundamente la originalidad de Parliamo tanto di me. El escritor le pide que tome asiento y el actor, azarado, lo hace sobre un cuadro recién pintado. Su amistad queda así sellada. En breve, Zavattini se trasladará a Roma y De Sica se acordará de él cuando se atasque en la escritura de Nacida en viernes, aunque colaborará en la escritura de varias escenas y gags.

sábado, 20 de septiembre de 2014

la ciociara y el color




Las nubes impiden mantener la necesaria continuidad entre planos y es necesario rodar algunas escenas en varias fases. Frente a la carretera polvorienta en la que Cesira expone su ignominia ante los oficiales franceses, el rincón recóndito del arroyo donde Rosetta ha bajado a lavarse. Esta escena se rueda en el río Aniene, muy cerca de Roma.

De Sica se lamenta de que la película no sea en color: “¡Amarillos de Van Gogh, rojos de Manet, grises y blancos de Pissarro!".

Algunos de los títulos en los que ha participado como supervisor –como Pan, amor y... o Pan, amor y Andalucía– se han rodado en color, pero oficialmente tendrá que esperar hasta el rodaje de su episodio de Boccaccio 70 para abandonar el blanco y negro.

domingo, 7 de septiembre de 2014

el sueco roy andersson rinde homenaje a de sica

Al recibir el León de Oro por su película En duva satt pa en gren och funderade pa tillvaron (A Pigeon Sat on a Branch Reflecting on Existence, 2014) en el reciente festival de Venecia el director sueco Roy Andersson ha dedicado su premio a Vittorio De Sica. La escena de Ladri de biciclette en la que Ricci va a desempeñar su bicicleta le habría servido de inspiración para definir el tono de su película.